La Frase de Hoy

3 de febrero de 2017

Robert Stigwood, Rock en esencia

El empresario que resucitó el Rock and Roll

El australiano Robert Stigwood fue, como lo fue también Phil Spector, uno de los héroes anónimos de la música Rock en calidad de soporte, representación y producción para artistas icónicos. Cream, Bee Gees, Olivia Newton-John, Peter Frampton, Abba y hasta en cierto momento de su carrera con John Lennon, Eric Clapton en solitario y The Who, entre otros. A Stigwood se le deben, entre otras cosas también, que el Rock haya trascendido a las pantallas de cine y de hecho que se convirtiera en música de academia así como el resurgimiento del Rock and Roll a finales de los años 70.

Stigwood habría sido parte del movimiento MOD en Londres a mediados de los años 60 y se encargaba de conseguir grupos y artistas para el sello discográfico DECCA (que trataba de recuperarse de su gran fallo de haber rechazado a Los Beatles en 1962) y al mismo tiempo apoyaba a grupos de sonido "soul" que atiborraban los salones de baile de los grupos sindicales apegados aún al sonido Rock and Roll-Be Boop que habían dejado James Brown y The Platters algunos años antes de 1962, que es la época en la que Stigwood intentaba estabilizarse en Londres. Fue su encuentro con el citado movimiento MOD lo que le hizo, al principio un fan, posteriormente detractor ideológico.

Cream, el supergrupo de Rock formado en los años 60 por
Eric Clapton, ginger Baker y Jack Bruce y
representado por Robert Stigwood
Contra lo que muchos piensan, el Acid Rock fue idea de Stigwood cuando presenció un show de The Yardbirds en el Marquee Club de Londres y el guitarrista líder era Jeff Beck e intentó luego hacer que su amigo personal, el baterista Ginger Baker, centrara su atención en la idea de un rock basado en la improvisación múltiple propia del jazz y al mismo tiempo con la fuerza tonal de guitarristas como Jimmy Page y el también citado Jeff Beck. A tal petición, Baker sabía que tenían encima el peso de grupos como Beatles y Rolling Stones contra los que no era sencillo competir (toda vez que el mundo underground consideraba a John Lennon y a Brian Jones como los íconos más notorios de la escena inglesa) y estaban por otro lado unos fuertes y precisos The Who que habían patentado el caos y la destrucción como espectáculo. Ginger le hizo saber a Stigwood que necesitaría los mejores músicos de Gran Bretaña para que estuvieran a su altura y de esa manera crear el mejor grupo de rock de todos los tiempos, según su propia descripción y fue de ese modo que, a través de John Mayall, Ginger Baker contactó a Eric Clapton, que a su vez trajo a Jack Bruce, para formar el hoy legendario grupo Cream y de esa manera Robert Stigwood saltó a la notoriedad londinense casi a la altura de Andrew Loog Oldham, en aquel entonces manager de los Rolling Stones.

Pero Stigwood seguí sintiéndose en el limbo en sentido artístico (una de sus más grandes frustraciones fue no haber podido ser ni actor ni músico, de acuerdo a él mismo), no obstante eso, comenzó a explotar hábilmente su capacidad de hacer negocios convirtiendo a Cream en una vertiente musical paralela a los Beatles y los Rolling Stones y una opción local que comenzó a desplazar a aquellos otros. The Who venía muy de cerca con unos administradores bien relacionados a la escena fílmica inglesa y, dada la amistad con el grupo -particularmente con John Entwistle y Keith Moon-, estos le proporcionaron contactos a Stigwood para comenzar a experimentar aunque también le inquietaba la producción y montaje teatral y por consecuencia se hizo amigo personal de Brian Epstein, manager de los Beatles y firme aficionado al teatro.

Manejando a Cream, Stigwood anotó un tanto cuando Chas Chandler le pidió de favor le permitiera a Jimi Hendrix tener una Jam con Eric Clapton en el escenario del Marquee Club y posteriormente filmando algunas de las mejores actuaciones de Jimi en Inglaterra. Se puede decir que convirtiendo al Blues en música de consumo Stigwood acuñó el término Acid Rock e incluso se embarcó en producir el musical teatral "Hair" que fracasó los primeros meses pero posteriormente le procuró la pronta recuperación de sus casi quebradas arcas personales. Por cierto que Stigwood fue responsable de que las obras musicales comenzaran a considerarse como rentables por lo también podría decirse que es el mecenas que rescató a Broadway como patrimonio musical. Al tenor, Robert Stigwood fue el primer productor en tener presencia directa en Nueva York y de hecho fue el representante legal de NEMS Enterprises (Brian Epstein) en esa ciudad y por ende en todo Estados Unidos hasta la ruptura de los Beatles en 1970.

Promocional del musical "Hair" producido por Robert Stigwood
a finales de los años 60 e inicios de los 70
La importancia de Robert Stigwood en el teatro musical fue imperante pero comercialmente fue considerada por él mismo como tímida a pesar de que, gracias a él, artistas como Ian Gillan, Barry Dennen, Ivonne Elliman y Ted Neely comenzaran a hacerse un nombre a finales de los años 60 gracias a que fue el primer productor que creyó en el trabajo de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice y aceptó montar su Rock Opera "Jesus Christ Superstar", rechazada previamente múltiples veces debido a las creencias religiosas imperantes por esos días (aunque cabe señalar que con Dennen, Neeley y Elliman comenzó a trabajar hasta bien entrado el año de 1970). Hair y JCS fueron los primeros éxitos firmes en la carrera de Stigwood, que se recuperaba del rompimiento de Cream como grupo de Rock, de la muerte de Jimi Hendrix -con quien planeaba una gira ambiciosa por todo el mundo-, de la separación de los Beatles y de un pago de impuestos rezagados que había tenido en Inglaterra. Los años setenta serían por mucho la era de Robert Stigwood que hasta entonces se había mantenido al filo entre el éxito y el fracaso -aunque siempre fue bastante hábil financieramente hablando como para no caer en sus repentinos reveses).

Ted Neeley como "Jesucristo" en "Jesus Christ superstar"
(1973)
La importancia mencionada arriba de hecho, hizo que Stigwood creyera literalmente en el lado comercial del teatro y de la música y compró los derechos del musical "Grease" con la idea de hacer un montaje también ambicioso en uno de los mejores teatros de Nueva York, el Carnegie Hall, proyecto que esperó casi diez años antes de que, rechazado por el ayuntamiento decenas de veces, se convirtiera en una de las películas más taquilleras en la historia del cine norteamericano. Pero Stigwood ya venía acarreando experiencia tanto con Hair, Jesus Christ Superstar y el montaje de Tommy de los Who (que por cierto atrajo la atención mundial por tratarse de los Who y por las luminarias que participaron en dicho montaje) por lo que la billetera de Stigwood le permitió enfrascarse en experimentos tanto buenos como malos. Por ese entonces y para evitar complicaciones fiscales, Robert creó la Robert Stigwood Organization (RSO), que a la sazón sería responsable de muchos éxitos pero también de varios fracasos.

Evita fue uno de los musicales de Broadway
producidos por Robert Stigwood
Cuando los Bee Gees comenzaron a perder brillo en 1971 se convirtió en su manager y al mismo tiempo invirtió en la infraestructura del grupo de producción musical en estudio denominado como The Wreking Crew (que se especializaba en grabar la música de éxitos internacionales) y rescató a Phil Spector también de una bancarrota. Por ese entonces Stigwood comenzó a materializar una obsesión personal que sentía por la música Rock and Roll (desde su época de joven MOD en los años 60) y planteó a sus colaboradores la idea de hacer de la rechazada "Grease" una película, a lo que se enfrentó a muchos consejos de declinar tal idea en base a que "Grease" era un bobalicón musical de teatro. Aún así Stigwood comenzó a trabajar en esa idea. Para, 1973, Stigwood había tenido uno de sus mejores éxitos con la adaptación fílmica de "Jesus Christ Superstar" para la que había pensado originalmente en Ian Gillan como actor principal pero el director Norman Jewison insistió en que Ted Neeley era más adecuado para el papel (en realidad Neeley era amigo personal de uno de los implicados directos, Barry Dennen, quien hizo el papel de Pilatos en el filme). Gillan por su parte también declinó la oferta cuando Stigwood se la hizo directamente ya que el cantante estaba de lleno trabajando en la banda Deep Purple, que pasaba uno de sus mejores momentos. Y aunque los primeros años 70 fueron productivos para Stigwood su placer personal seguía siendo la música Rock y financió bastantes proyectos de los cuales en realidad obtuvo pocas ganancias y en el famoso fin de semana perdido de John Lennon (1973), ante lo que amenazaba como un desastre para su compañía, Stigwood obtuvo la licencia de la producción teatral del musical "John, Paul, George, Ringo and Bert" (comedia basada en la historia de los beatles) aunque precisamente poco antes de ello tuvo la amarga sorpresa de que John Eastman, en representación de Paul McCartney, había entablado una demanda en su contra por intentar obtener dicha licencia.

Por lo antes mencionado, Robert Stigwood decidió buscar al mismísimo John Lennon (del que se había hecho entrañable amigo desde 1967 en la época en que Cream y Jimi Hendrix eran los Dioses del Marquee Club de Londres, cuando John todavía era un Beatle) pero Stigwood se encontró con más novedades complicadas. John y Yoko habían decidido separarse un tiempo y aquel se había marchado a Los Ángeles dejando a Yoko al frente de las finanzas, cosa que Stigwood desconocía y su vida se complicó por unos días. Al respecto, Stigwood escribiría en sus memorias lo siguiente: "Para llegar  a John había que pasar por Yoko Ono y ella era la mujer más odiada del Rock and Roll por ese entonces, y creo que lo sigue siendo todavía, por lo que ella siempre estaba en guardia. Lo que me ayudó fue que Yoko era muy hábil manejando negocios y yo era un hombre de negocios y, si bien a mis asistentes les había resultado imposible conseguir una cita con ella, tuve que llamarle yo directamente para que me atendiera. Le dije mis razones y muy amablemente me informó que John estaba en California y me proporcionó su paradero. Fue un desastre, no podía dar con John hasta que decidí ir hasta Los Angeles para buscarlo por mí mismo y en el vuelo estaba Keith Moon, batería de los Who, que curiosamente también iba a reunirse con John y otros amigos de borrachera. Keith me mencionó que allá estaban Harry Nilsson y el propio Ringo y que sería un julepe de antología. A mí lo que importaba era obtener ese maldito permiso".

The Who y Eric clapton en "Tommy The Movie"
(1975)
A propósito de Keith Moon, Stigwood puede considerarse junto con Pete Townshend como las personas que lo rescataron de las garras del alcoholismo un año después internándolo en una clínica para adicciones (cosa que también habían hecho unos años antes por Eric Clapton. Se dice que Stigwood odiaba las adicciones y a los adictos) e irónicamente ya en proceso de recuperación fue Keith Moon quien buscó sanear a lo único que le hacía sentir vivo, el grupo The Who, y por ende buscó a su vez hacer que sus compañeros dejaran el alcohol y las drogas (probable excepción de Roger Daltrey, el vocalista, que nunca tuvo problemas en ese sentido). Cierto día se encontraron Stigwood, Eric Clapton y Keith Moon en un café de Nueva york y Keith le dijo a Stigwood que Tommy merecía ser una película, idea que Clapton apoyó de manera firme. Al final de la charla quedaron los tres en convencer al resto del proyecto. En 1975 se realizó la película "Tommy The Movie" con aún más luminarias de talla internacional que siquiera el montaje teatral unos años antes. La película fue un fracaso de taquilla pero mereció nominaciones al Oscar como mejor actriz para Ann Margret y mejor soundtrack para The Who y ese fracaso se debió en parte a que el director Ken Russell había desestimado la experiencia de Stigwood respecto a la manera de manejar la presencia de cada personaje y sus respectivos intérpretes. Es decir, Russell traía la experiencia de películas más académicas y menos comerciales y aplicó la misma fórmula en una película que llevaba claros tintes de consumo. Resulta un tanto irónico que hoy "Tommy The Movie" sea considerada una película de culto. Pero no todo fueron malas noticias, las pérdidas provocadas por la película se vieron compensadas por la compra masiva del disco por parte de los fans de The Who y por el hecho de que los propios fans de los artistas que participaron (Tina Turner, Eric Clapton y Elton John) también hicieron compra tanto del disco como de la mercancía generada (playeras, botones, posters, etc). La venta masiva de todas las entradas a los conciertos siguientes de The Who son prueba del impacto de la película.

Así y todo Stigwood decidió enfocarse en dos cosas, Broadway y el rescate de los Bee Gees, quienes tiempo atrás habían roto relaciones con él y tras verse apaleados por el Heavy Metal, las baladas Country y el Rock Progresivo reinantes en la época, decidieron ponerse nuevamente en sus manos. Stigwood no solía hacer muchas caridades cuando los propios artistas hacían un pleito mayúsculo (que fue el caso de los Bee Gees) pero el hecho de ser australiano como ellos le hizo sentirse obligado a apoyarlos. Eventualmente haría lo propio con Olivia Newton-John y más adelante con John Travolta quien le daría razones de orgullo por mucho tiempo.

Fue después de la intentona de "Tommy The Movie" que Stigwood comenzó a coquetear con la idea de hacer del concepto de los Beatles de "Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band" una historia y realizar una suerte de segunda parte a "John, Paul, George, Ringo and Bert" pero las constantes condiciones excesivas que la firma de John Eastman le prodigaban cada vez que solicitaba audiencia con McCartney, le desanimaron por un tiempo y fue cuando desempolvó su ya entonces añejo proyecto de "Grease", un musical de Rock and Roll ambientado en los años cincuenta en una norteamérica recién surgida de la guerra. Existían antecedentes de éxito teatral de la misma (incluído el de Julissa de Llano y Benny Ibarra Sr.) pero la idea de pasarlo a la pantalla resultaba en ese entonces, no arriesgado sino temerario por su contexto teatral, cosa que sólo "The Sound of Music" y "West Side Story" habían logrado salvar exitosamente años atrás, pero existía el detalle de que estas habían sido escritas por expertos escénicos y "Grease" era originalmente un proyecto escolar. Se añadía también el hecho de que "Jesus Christ Superstar" como éxito y "Tommy The Movie" como fracaso habían puesto a sus abogados y expertos financieros en guardia respecto a cada proyecto nuevo que Robert Stigwood concibiera.

Saturday Night Fever (1978)
Por ese entonces descubrió a John Travolta y estaba firmando con Olivia Newton-John. Stigwood estuvo presente cuando Travolta audicionó para "El último deber" (con Jack Nicholson) y fue rechazado. Sin embargo Stigwood y Nicholson aseguraban que no podía haber mejor audición en una persona tan joven por lo que, a insistencias de su entonces manager Stigwood logró que Travolta participara en "Carrie" de Brian de Palma. cuando tres años después Robert Stigwood comenzó a trabajar en una película dramática con música de moda como escaparate pensó en John Travolta que en esos días se contoneaba de un éxito relativo como actor de reparto. Stigwood contactó a Travolta y le dio el papel de Tony Manero en Saturday Night Fever que es considerada una de las más exitosas películas realizadas en la década de los 1970's. Tras ese apoteósico éxito Stigwood decidió aprovechar la ya innegable posición de Travolta y decidió que él sería Danny Zuko en su siguiente proyecto, la ambiciosa producción de "Grease" cuyo costo superaría los 20 millones de dólares y que representaría la más costosa para RSO y pusiera en apuesta virtualmente toda su compañía. Con todo, Grease recuperó por sí misma el 1980% de su inversión al recabar, solo al inicio, la cantidad record de 350 millones de dólares. Hoy es considerada una de las mejores franquicias en el mundo.

Sgt Pepper´s con los Bee Gees y Peter Frampton (1979)
El punto de quiebre vino posteriormente cuando por fín consiguió permiso para realizar "Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band" trayendo a sus representados Peter Frampton y los Bee Gees con una inversión mínima y ganancias modestas que de todos modos no le hicieron perder dinero. Se cuenta la leyenda urbana de que el propio John Lennon estuvo en el pizarrazo inicial del filme (leyenda desmentida varias veces) pero en la citada biografía de Stigwood, este menciona lo siguiente: "Llamé a John para invitarle a estar en la filmación como asistente de honor y me respondió que la idea del sargento era de Paul (McCartney) así que él tenía poco que decir o hacer pero que no sería mala idea darse una vuelta. Agregó lo siguiente: "Por lo pronto teneis mi bendición hijo mío" y rompió a reir". Al parecer la leyenda no tenía tanto de leyenda.

Grease (1979)
Stigwood es uno de esos hombres detrás de las bamablinas que lo hacen todo posible como fue el caso de The Wreking Crew, Phil Spector, Steven Spielberg, George Martin y otros héroes no públicos y devolvió al mundo mucho optimismo así como la dignidad al Rock and Roll y al Rock mismo con todas las películas y producciones teatrales que produjo. Él estuvo a punto de llevar a la pantalla la historia de "The Wall" de Pink Floyd pero por una repentina cirugía se la turnó a quien le había dado la idea, Alan Parker (quien más tarde también haría "Evita" apoyado por Stigwood). De Robert Stigwood fue la idea de los conciertos benéficos de la Unicef en los que participaron artistas como Kris Kristoferson, Rita Coollidge, ABBA, Andy Gibb, Olivia Newton-John, Queen, Paul McCartney (con quien se había reconciliado en 1978) y para los que se insistió tanto en reunir precisamente a los Beatles.

Robert Stigwood calculó realizar y lanzar "Grease" a veinte años de la muerte de Ritchie Valenz, Buddy Holly y The Big Bopper y macabramente su filmación coincidió con la muerte de Elvis Presley. En la película se pueden ver dos tributos póstumos, la escena de los chicos en la nevería y de fondo tocan "La Bamba" con Ritchie Valenz (y otros fondos con Buddy Holly y Big Bopper a lo largo de la película) pero en la escena en donde las chicas están en casa de "Marty" (Dinah Manoff) haciendo coreografía a "Rizzo" (Stockard Channing), hay una foto de Elvis en un espejo y de hecho el verso original de la canción (Sandra Dee) fue modificado para mencionar a Elvis. En teoría fue en el momento de filmar esa escena cuando la producción se enteró del fallecimiento de Presley el 16 de Agosto de 1977.

Diez años después del éxito rotundo de "Grease", Stigwood financió un proyecto hispanoamericano iniciativa del productor Danny Valdez quien realizó otro tributo póstumo a Valenz, Holly y Bopper: la película de La bamba cuyo éxito también fue sobrado pero es necesario reconocer que "Grease" diez años antes y el advenimiento del resurgimiento de la música Rockabilly en manos de los Stray Cats, allanó el camino para tal éxito. Curiosamente el líder de los Stray Cats, Brian Setzer, aparece en el filme haciendo el papel de Eddie Cochran.

Un reconocimiento al visionario Robert Stigwood.

Es cuanto

Messy Blues